Inhibidores androgénicos de potencia media

Los inhibidores androgénicos de potencia media permiten tratar la alopecia androgénica desde hace alrededor de dos décadas, aunque inicialmente se desarrollaron para tratar la hiperplasia benigna de la próstata, un problema relativamente frecuente que los varones tienen que vigilar a partir de cierta edad.

Son sustancias que inciden sobre las hormonas masculinas por excelencia: los andrógenos. El mecanismo de acción se basa en bloquear de manera selectiva el efecto de estas hormonas sobre la raíz del pelo, incrementando la densidad capilar en las áreas en las que el pelo empieza a clarear.

Según la literatura científica, determinados inhibidores androgénicos de potencia media consiguen frenar la evolución de la alopecia androgénica en el 90% de los pacientes tratados e incrementa la densidad capilar en un 70% de los casos, fundamentalmente en la coronilla. Se trata de un medicamento muy seguro, ya que únicamente incide sobre las hormonas masculinas en los folículos del cuero cabelludo.

Los efectos de estas sustancias, que pueden tomar tanto hombres como mujeres, se notan en torno a los seis meses de haber iniciado el tratamiento y desaparecen en caso de interrumpirlo.